La docencia virtual sincrónica y las estrategias para lograr la presencia activa del alumno.Mi granito de arena R.D.

La docencia virtual sincrónica y las estrategias para lograr la presencia activa del alumno.Mi granito de arena R.D.


Por Franklin Onésimo Tavárez Sánchez, MAE / MAM – República Dominicana

En el campo de la docencia online, uno de los mayores desafíos que enfrenta el maestro es lograr que, en los espacios de impartición sincrónica, el alumno se mantenga realmente presente. No basta con que esté “conectado” a la plataforma; el verdadero reto consiste en garantizar su atención, participación y compromiso, en un entorno donde abundan las distracciones y las facilidades para simular presencia con cámaras apagadas, fotografías fijas u otros recursos que solo aparentan estar ahí.

La virtualidad ha transformado la dinámica educativa, pero también ha puesto en evidencia prácticas que debilitan el proceso enseñanza-aprendizaje. Estudiantes que se conectan tarde, que abandonan el aula virtual antes de concluir la sesión o que, incluso, atienden asuntos laborales y familiares de manera paralela a la clase, forman parte de una realidad que el docente universitario no puede ignorar. En algunos casos, se llega a la preocupante suplantación de identidad, lo que plantea un serio cuestionamiento ético y académico.

Ante este panorama, el rol del docente adquiere una dimensión estratégica. El profesor que imparte clases en modalidad virtual sincrónica dispone de diversas herramientas para propiciar la presencia activa del alumno: foros de asistencia y debate, capturas de pantalla, despedidas textuales en vivo y la valiosa estrategia de cerrar la clase solicitando al estudiante que exprese, con sus propias palabras, lo que entendió, mientras el instructor refuerza y sintetiza los contenidos abordados. Estas prácticas, bien utilizadas, permiten evidenciar quién está realmente involucrado en el proceso.

No obstante, la clave va más allá del control. Lograr la participación activa implica diseñar clases dinámicas, con espacios de interacción, prácticas guiadas, laboratorios virtuales, estudios de casos y reportes que deban ser cargados en las plataformas académicas. Cuando el estudiante sabe que deberá aplicar lo aprendido, reflexionar y producir evidencias de su trabajo, disminuye la tentación de la simulación y aumenta la responsabilidad con su propio aprendizaje.

Desde esta reflexión —mi granito de arena— entiendo que la docencia virtual sincrónica no debe convertirse en una simple transmisión de contenidos. Es un escenario que exige creatividad, planificación y una actitud firme, pero pedagógica, por parte del docente. Garantizar la conectividad es importante; asegurar la comprensión y la aplicación del conocimiento es indispensable.

En definitiva, la educación online llegó para quedarse, y con ella la obligación de repensar nuestras prácticas docentes. El desafío no es solo que el alumno esté conectado, sino que esté presente, consciente y comprometido. Ahí radica el verdadero éxito de la docencia virtual y la responsabilidad ética del educador universitario de estos tiempos.

Hasta mi próximo granito de arena R.D.

Soy Franklin Onésimo Tavárez Sánchez, MAE. /MAM.

Related Posts
Leave a Reply

Your email address will not be published.Required fields are marked *