Por Franklin Onésimo Tavárez Sánchez, MAE. /MAM.
En el contexto actual de transformación institucional, la reforma de la Policía Nacional Dominicana continúa siendo un tema de interés general, especialmente en lo relativo a sus estrategias de comunicación. Desde la Dirección Regional Cibao Central, con asiento en Santiago de los Caballeros, han venido implementando nuevas formas de difusión informativa, incluyendo el uso de voces no humanas para la emisión de reportes oficiales, lo que abre un debate sobre la evolución de la vocería institucional.
En el plano país, resulta destacable el rol que ha venido desempeñando Diego Pesqueira, quien de manera constante ofrece informes sobre los acontecimientos más relevantes vinculados a la seguridad ciudadana. Su presencia frecuente en los medios aporta un componente humano, cercano y creíble, fortaleciendo la confianza de la población en la institución del orden público.
De igual forma, en el ámbito regional, tanto la vocera de la Dirección Regional en La Vega como la representante de la Regional Cibao Central han demostrado ser excelentes interlocutoras, capaces de comunicar con claridad, empatía y responsabilidad. Estas figuras femeninas han contribuido significativamente a proyectar una imagen más accesible de la Policía, acercando la institución a la ciudadanía mediante un lenguaje directo y comprensible.
No obstante, el avance de las herramientas digitales plantea nuevos retos. La incorporación de voces automatizadas o no humanas en la difusión de informaciones oficiales puede representar una alternativa moderna dentro de las estrategias de relaciones públicas. Sin embargo, surge una interrogante clave: ¿hasta qué punto esta sustitución gradual de la voz humana, particularmente la voz femenina que ha servido de enlace en Santiago, favorece realmente la conexión emocional con la población?
La comunicación institucional no solo transmite datos, sino también genera confianza, percepción y cercanía. En ese sentido, la reforma policial debe equilibrar la innovación tecnológica con la esencia humana de la vocería. Mantener rostros y voces identificables, como las de sus voceros actuales, podría ser determinante para consolidar una relación más sólida con la ciudadanía, evitando que la automatización diluya el componente humano que tanto valor aporta en tiempos de transformación.
Hasta mi próximo granito de arena R-D.
Nota:
El autor es : Docente en Locución, oratoria, Técnicas periodísticas, comunicación general y marketing; además es Ceo de FOTS DOMINICANA MEDIOS – ESCUELA DE NEGOCIOS, desde 1998



