Materiales de construcción y duplicación precios, herida que desangra a los Dominicanos.

Recién embarcado junto a otros consanguineos, en la compra de materiales para reestructurar una tumba familiar, he sentido la impotencia de ver cuasi duplicados los precios en todos los artículos requeridos para tales fines, en los recientes ocho meses
A la anterior realidad debemos sumarle que influyen las variables: Gobierno, empresarios y la del capital humano compuesto por albañiles y maestros constructores, que ahora quieren ganarse en tres días, lo que un profesional con Maestría y ocupado no se gana en un mes..
La actual escalada inflacionaria en los precios de varilla, block, cemento, grava, arena y otros rubros, hacen que cualquier presupuesto inicial se dispare en al menos el doble de su costo, convirtiendo en un lujo la posibilidad de nuevas edificaciones o el simple mantenimiento estructural en República Dominicana.
Cada cual puede darle una lectura interesada al impacto desgarrador que ejerce la actual inflación en el sector inmobiliario sobre quienes aspiraban a mejoras o nuevas inversiones e incluso algunos buscarán a Pilatos en los Ferreteros y otros intermediarios, pues a alguien hay que cargarle esa cruz pesada que trae desesperanza en la difunta clase media, mientras la baja mira deprimida desde la acera.
Yo, que no tuve ni busqué la alternativa de ser beneficiado del Estado en los recientes veinte años y previamente tampoco, no puedo ponerme a comparar y hacer proselitismo, diciendo que antes, los referidos componentes estaban más baratos, pues en la época de mis abuelos estaban aún menos caros, pero la actual realidad debe ser vista sumando a este cocktail fulminante , la yaga en el poder adquisitivo de quienes no esperan que nos nombren con un sueldo de miseria en el sector público basado en la premisa de que somos un compañerito e hizo campaña.
.Lo cierto es que con un aparato productivo regenteado y monitoreado por un gobierno de empresarios y otros colegas suyos que ahora son opositores, pero guisaron en el pasado mandato presidencial; la carestía en el sector edificaciones y afines es más que simple ponerse a buscar la paja en un ajeno ojo específico.
En síntesis, hay desaliento en un mercado de libre oferta y demanda, donde algunos quieren asesinar por ley al sector educativo privado, mientras no hay incentivos visibles al emprendedurismo, ( si no se tiene el sello de la ideología oficialista ) y el Estado no juega su rol inyector de los recursos que recibe de altos préstamos tomados, para forzar activación de la economía y quién sabe si se logra la magia de ver en su precio real a los materiales de construcción.
Nota: El autor es emprendedor, docentw/ Contador/Administrador/Mercadólogo/Educador y Comunicador

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