Mi ídolo de siempre se me escapa de las manos

persio,,,en foto de una comida en restaurant para festejar su cumpleañossPor Franklin Onésimo Tavárez Sánchez, MAM/MAE

Lejos están los días en que te oía cantar tus mejicanadas en el cafetal en medio de un día campestre en el que colectábamos frutos de la tierra para vivir y tú ponías el toque varonil a la escena, mi ídolo de siempre.

Cuan fuerte eras…Mi Doctor Chacabana. Nombre con el que te bautizó mi madre, producto de tu amor por ese tipo de vestimentas y aun recuerdo tus afanes cuando decías: A mis hijos le pueden faltar de todo menos la comida, pues por eso yo me afano hasta que me quede vida. Eso aprendí de ti, mi ídolo de siempre.

Ahora estás ahí sin fuerzas, soportando las duras pruebas de múltiples dolencias que te han llegado como plagas al final de tus días y mientras me muerdo los labios para no sumarme en coro a tus quejidos, doy gracias a Dios por tus valores, al decencia y la hoja de vida que me dejas como herencia y hasta tu último respiro voy a darte gracias por lo que eres, mi ídolo de siempre.

Cómo querría que vieras a tu alrededor en estos momentos en que la oscuridad aprisiona tu vista y tu fortaleza corporal huye hacia espacios que aparentan no tener retorno y una vez más te digo, que hago mi mayor esfuerzo por menguar tus dolores, aunque la impotencia de lo que escapa a mi control me impida tener el éxito deseado, pero Dios sabe cuánto te amo y oro por tu bien, mi ídolo de siempre.

Atrás quedan tus eternas disputas orales por la pelota, la política y la música, que siempre fueron tus temas preferidos y mientras luces impotente en las celdas de una cama que te aprisiona para impedirte levantarte y retomar la vida diaria que antes llevabas, lloro para mis adentros mientras recuerdo que un día me dijiste que querías un entierro con canciones mejicanas  y de protestas, pero que al hacerlo nos querías  unidos tras tu adiós definitivo  y es ante esa posibilidad que aun me aferro a  que ese tiempo pueda ser pospuesto un tiempo más, mi ídolo de siempre.

Oro, pido a Dios que sus designios sean los que primen, mientras me aferro a la esperanza de tenerte mucho tiempo más junto a los míos y doy gracias al supremo por haberme dado el privilegio de ser tu sangre, aunque escapen a mis poderes las posibilidades de menguar tu dolor y angustia, pero bien sabe el altísimo cómo quisiera aliviar tu dolor, mi ídolo de siempre.

Te escribo estas líneas ahora, por cuanto creo en el tributo en vida y agradezco el orgullo que siempre mostrabas al decirle a todos: Mi hijo es Onésimo, si, Onésimo, EL QUE HACE TALES Y TALES ACTIVIDADES….y al contarles, se te notaba el orgullo en el pecho, siendo mi principal oyente y receptor de mis programas radiales, pues mis diplomas los considero tuyos, mi ídolo de siempre.

Te escribo ahora, porque no sé si al verte dormido a la eternidad me alcance el valor para decir palabra alguna, pero siempre me quedará la certeza de que vivirás en mí, en tus otros hijos y nietos, pues quien procrea familia como lo hiciste tú, NUNCA MUERE y vive eternamente, mi viejo. Así que vamos a seguir luchando mientras quede un soplo de vida en tu cuerpo, mi amado, mi ídolo de siempre….NUNCA OLVIDES QUE TE AMO EN MEDIO DE MIS IMPERFECCIONES Y QUE ERES MI PADRE, MI ORGULLO.

 

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